\ ¿Cómo puede cualquier persona dominar la gestión empresarial? - Periodismo Ecuador

Toda buena gestión empresarial que se precie es necesaria para el éxito y la viabilidad económica de cualquier negocio. Por tanto, todos aquellos interesados en ser capaces de llevar a buen puerto cualquier negocio, primero de todo, deben adquirir las habilidades necesarias a través de estudios especializados, como una maestría en administración de empresas porque necesitan saber qué es la gestión empresarial y cuáles son las funciones en las que deben enfocarse.

Definición de gestión empresarial

La gestión empresarial se puede definir como las capacidades de los gerentes para organizar, controlar y dirigir un grupo de personas con la intención de lograr un objetivo establecido a través de diferentes estrategias.

Pero esa es una definición “formal”, que nos dejan un concepto empresarial bastante abstracto y complejo de abordar. Por ello, vamos a explicar de una manera más sencilla y concisa para qué sirve la gestión empresarial.

Es evidente que los pilares de una buena gestión empresarial descansan en cuatro elementos esenciales:

Planificación: en toda actividad, una buena gestión empresarial es fundamental desde el punto de vista de la planificación. Cualquier persona a cargo la gestión de un negocio debe fijar muy bien las metas y cada una de las actividades y estrategias que se deben seguir para lograr los objetivos comerciales. Además, debe ser capaz de organizar, gestionar y planificar los recursos financieros, humanos y técnicos que se necesiten en el proceso. Existiendo para todos ellos formación específica como maestría en finanzas, y en recursos humanos para una mayor especialización y comprensión.

Organización: este ámbito lo abarca todo. Y es tan sumamente importante que es capaz de definir el éxito o el fracaso de una empresa. Desde el principio se debe comenzar por definir, asignar y coordinar cada una de las actividades a realizar, quién las realizará, cuándo y cómo las realizará. Un negocio exitoso tiene la organización como su principal característica.

Dirección: en este sentido, este rol no implica mandar. Eso sabe hacerlo cualquier persona. Este rol es para verdaderos líderes que animan y motivan a todos los miembros de la organización.

Un buen gerente podrá motivar y proporcionar razones convincentes para que sus empleados realicen sus funciones de manera óptima y correcta. Los gerentes deben mantener una serie de cualidades esenciales para comunicarse con los demás. Cualidades como una buena comunicación, donde prime la asertividad y la empatía.

Control: la coordinación y seguimiento de los trabajos en curso son dos de las actividades de control de mayor importancia. Es a través del conocimiento de las mismas, desde donde se van comprendiendo las fortalezas y debilidades de la empresa, para sacar pistas e indicadores de peso que puedan solucionar cualquier inconveniente futuro.

En definitiva, el control se convierte en la herramienta necesaria e imprescindible para establecer medidas a corto y largo plazo, sin comprometer la situación y el beneficio de la empresa.

Conceptos básicos de la gestión empresarial

Muchos emprendedores definen la gestión empresarial con las cuatro funciones mencionadas anteriormente, que son pilares fundamentales para una buena gestión en una organización.

Sin embargo, si se decide establecer una definición más precisa de lo que significa la gestión empresarial basada en el Comercio Europeo de productos y servicios, se puede considerar en este caso que la gestión empresarial debe ser un concepto que vaya más allá de lo mencionado en los anteriores puntos y tenga también en cuenta los ámbitos relacionados con la calidad, seguridad, responsabilidad, confianza, competencia, protección de los trabajadores, etc.

Mantener todos estos elementos en equilibrio son componentes que se consideran necesarios para hacer crecer un negocio que se encarga de generar productos y servicios.

Así, la gestión empresarial es la brújula que guía el camino de una empresa, su estrategia y su propósito. En definitiva, es un recurso esencial en cualquier sistema capitalista basado en inversiones y ganancias en base a lo invertido.

Muchos profesionales que inician un negocio se pierden en este escenario y creen que el desempeño de un negocio depende solo de factores externos como la suerte o el riesgo. Sin embargo, los expertos en economía y gestión saben muy bien que un negocio sin una estrategia no es nada, ya que, sin una estrategia y un apropiado plan de contingencia, las anomalías del mercado afectarán su desempeño tarde o temprano.

No debemos olvidar nunca que una empresa exitosa siempre debe garantizar que sus esfuerzos sean los más exitosos. Es decir, en el caso del sector privado, tanto la inversión de socios como el balance de beneficios unido a la facturación, son dos importantes frentes que requieren de especial atención. 

Ésta es una de las diferencias clave entre las empresas estatales y las privadas, ya que en el pasado los indicadores de rentabilidad y productividad no eran tan importantes como el sector privado, donde la buena gestión empresarial se ha vuelto más importante para garantizar la supervivencia y éxito.

Por Redacción

Periodismo e investigación

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