El estigma y los tabúes, que existen sobre la menstruación han ocultado una problemática que afecta a las niñas y adolescentes en varios aspectos de su vida: salud, educación y bienestar emocional. La gestión de la menstruación es una posibilidad que no está al alcance de todas, una situación que, en el marco del Día Mundial de la Salud Menstrual que se celebra el próximo 28 de mayo, debe ser visibilizada y discutida.

 

La pobreza menstrual es un término que puede ser entendido como la falta de acceso a productos sanitarios, educación sobre salud menstrual e infraestructura para gestión de los desechos. Además, durante años se ha silenciado obsesivamente los períodos menstruales lo que ha generado un impacto negativo en las niñas.  Muchas de ellas, llegan a sentirse avergonzadas de hablar sobre su ciclo menstrual, lo que puede tener consecuencias sobre su salud. Rossana Viteri, Directora de Plan International Ecuador, explica que la pobreza menstrual es una derivación de la pobreza económica. “Las desigualdades sociales que existen en el país provocan que muchas niñas y adolescentes que no cuentan con los recursos necesarios gestionen su menstruación con métodos no adecuados o, incluso peor, no puedan gestionarla y su vida se vea afectada, por ejemplo, dejando de asistir a la escuela”.

 

En Ecuador se estima que las mujeres gastan un promedio de 42 dólares solo en toallas sanitarias al año, que es un costo alto especialmente en aquellas familias con ingresos básicos y en las que hay más de dos mujeres.[i]

Afectación en la educación de las niñas

 

La pobreza menstrual tiene un gran impacto en la educación de las niñas, ya que a menudo se ven obligadas a faltar a clases cuando están en su período. Una investigación de Plan International en Uganda e Indonesia, por ejemplo, ha encontrado que aproximadamente la mitad de las adolescentes no van a la escuela cuando están menstruando, perdiendo hasta 24 días de escuela al año. Por otra parte, el estudio encontró que el 39% de las colegialas han sufrido abuso verbal de los compañeros de clase durante su periodo. Según la experiencia de Plan International en Ecuador, situaciones similares ocurren comúnmente en el país.

 

“La problemática va más allá de la falta de acceso a los insumos sanitarios,” señala Viteri. “Las razones de esto varían – puede ser porque a las niñas no se les permite salir de casa, se les hace sentir avergonzadas o sucias, o no tienen productos sanitarios. También, a menudo las escuelas no tienen lugares limpios y privados donde las niñas puedan lavarse o cambiarse las toallas sanitarias, paños o tampones”

 

Además de generar repercusiones negativas en el ámbito escolar, esta problemática termina por afectar el bienestar emocional de las niñas y adolescentes. Los estigmas sociales y, por consiguiente, la falta de discusión sobre el tema provoca que muchas de ellas se sientan rechazadas, aisladas y no tengan información en materia de salud sexual y reproductiva, para entender su ciclo y asimilarlo como un proceso natural y sano.

 

Por estas razones, Plan International -en conjunto con otros actores- trabaja desde hace varios años en el país en varios frentes para combatir esta problemática, con el apoyo de instituciones públicas, privadas y de los ciudadanos en general. Entre las estrategias contempladas para contribuir a garantizar la salud menstrual de niñas y mujeres se incluyen la distribución de kits de higiene con elementos para la gestión del ciclo menstrual, la producción de material educativo e implementación de capacitaciones sobre la menstruación dirigidas a los trabajadores de salud, docentes y personas voluntarias de las comunidades, para mejorar las vidas de niñas y jóvenes en Ecuador, un trabajo al que se puede contribuir a través de https://plan.org.ec/donar.

 

“También enfocamos nuestros esfuerzos en promover el uso de productos alternativos y eco-amigables, como la copa menstrual y las toallas sanitarias reutilizables”, comenta Rossana Viteri, portavoz de la organización.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria debido a la pandemia del COVID-19, Plan International ha donado cerca de 44.500 kits de alimentos y 8.000 insumos de higiene a alrededor de 298.000 personas en Ecuador.

Adicionalmente, Plan International en Ecuador y en la región impulsa campañas educativas para desmitificar los tabúes y prejuicios que existen alrededor de la menstruación y permanentemente hace un llamado a las autoridades gubernamentales para que implementen políticas que permitan a las niñas, adolescentes y jóvenes mujeres acceder a instalaciones dignas y seguras y contar con los suministros necesarios para la gestión de su menstruación, haciendo hincapié en el rol vital que juega la educación en el tratamiento de esta problemática.

[i] GK ¿Cuánto cuesta menstruar en Ecuador en realidad? (gk.city)

Por Redacción

Periodismo e investigación

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