A falta de Donald Trump, expulsado por promover teorías golpistas, ahí está Elon Musk para llenar el hueco dejado en el reino global de Twitter.

El expresidente alteraba el curso político con sus micromensajes, mientras que el emprendedor de Tesla y de Space X tiene la capacidad de mover el mercado bursátil como pocos o nadie, con sus escritos en los que apoya empresas más bien oscuras, como ocurrió con GameStop.

Este lunes se marcó otro punto, con claro reflejo en un Wall Street al alza gracias a sus “ideas de visionario”. Musk anunció que Tesla, el fabricante de coches eléctricos, había comprado 1.500 millones de dólares (1.250 millones de euros) en bitcoins, la moneda digital. La adquisición se produjo en Japón, según la documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés).

 

 

Las acciones de Tesla subieron cerca de un 2%, pero fue el precio del bitcoin el que recibió un gran empujón de súbito.

Su valoración trepó hasta un 15%, y se situó por encima de los 44.000 dólares, su máximo histórico.

Por Redacción

Periodismo e investigación