Dom. Mar 7th, 2021

El fármaco antiinflamatorio llamado colchicina redujo las hospitalizaciones en un 25%, la necesidad de un respirador en un 50% y las muertes en un 44 por ciento, según investigadores canadienses del Montreal Heart Institute.


Un importante ensayo clínico mostró que un fármaco antiinflamatorio llamado colchicina es eficaz para tratar el COVID-19
 y reduce el riesgo de complicaciones de la enfermedad, de acuerdo a lo informado por científicos canadienses.

Los resultados de la investigación fueron presentados como un “gran descubrimiento científico” y hacen que la colchicina, un medicamento utilizado para tratar la gota, sea “el primer fármaco oral del mundo que podría usarse para tratar a pacientes no hospitalizados con COVID-19”, anunciaron desde el Montreal Heart Institute (MHI) en un comunicado el viernes por la noche.

El ensayo se realizó en Canadá, Estados Unidos, Europa y Sudamérica a una población de 4.488 pacientes.

La investigación concluyó que en 4.159 de estos pacientes, en los que se comprobó el diagnóstico de COVID-19 mediante una prueba de PCR nasofaríngea, el uso de colchicina redujo las hospitalizaciones en un 25 por ciento. La necesidad de ventilación mecánica se redujo en un 50 por ciento y las muertes en un 44 por ciento.

La colchicina es eficaz para prevenir síndromes inflamatorios peligrosos llamados “tormentas de citocinas” y reducir las complicaciones asociadas con el COVID-19, explicó Jean-Claude Tardif, director del Centro de Investigación MHI e investigador principal de este estudio.

Según MedlinePlus, la colchicina se usa para prevenir los ataques de gota (dolor repentino e intenso en una o más articulaciones, causado por niveles anormalmente altos de una sustancia llamada ácido úrico en la sangre) en adultos. En su versión Colcrys también se usa para aliviar el dolor de los ataques de gota en el momento en el que ocurren y para tratar la fiebre mediterránea familiar(FMF; una condición innata que causa episodios de fiebre, dolor e hinchazón del área del estómago, pulmones y articulaciones en adultos y niños mayores de 4 años de edad).