Paola Cevallos bombero de Guayaquil colabora con rescates en México

Paola Andrea Cevallos Figueroa desde hace 7 años ha servido con valentía y abnegación al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil. Precisamente esas cualidades ahora la impulsan a colaborar en las tareas de búsqueda y rescate de víctimas en México.

La subteniente Paola, de 27 años de edad, es la única mujer delegada de Ecuador para socorrer a los afectados por el terremoto que el pasado martes 19 de septiembre sacudió el centro del país azteca. Allí pondrá a prueba su vasta experiencia como integrante de la División Especializada de Rescate y certificada junto al grupo de Fuerza de Tarea en la acreditación que realizó la Secretaría de Gestión de Riesgos, el pasado mayo. “Esperamos rescatar a muchas personas y regresar con nuestras familias a salvo. Tengo sentimientos encontrados por dejar a mi hijo,  pero va a valer la pena mi viaje a México, ya que voy a ayudar”, indicó Paola.

Sus familiares, amigos y compañeros dentro de esta  institución coinciden en la entrega y corazón de nuestra bombera voluntaria, quien además es madre de Matías Javier de 4 años. Su esposo, el Teniente Javier Torres, también pertenece a esta benemérita institución. A pesar de que no pudo viajar a México, su apoyo incondicional transciende fronteras. “Estoy muy orgulloso de ella, es una mujer que entrega todo en el campo”, aseveró Torres.

La curiosidad, propia de la personalidad de Paola, la incentivó a ingresar a Bomberos Guayaquil, pero su vocación y pasión de servir creció poco a poco. Ella es una de las 250 bomberas activas dentro de este organismo que se suman a nuestros 1.700 voluntarios.

Los sentimientos encontrados y la expectativa de los lugares afectados fueron parte de los temas, que según Torres, discutió con Paola horas antes de tomar la decisión de viajar a México. “Ella no dudó nunca en ayudar, pero si había mucha ansiedad por los escenarios de la tragedia”.

Paola además, fue una de las pocas mujeres de Bomberos Guayaquil que se movilizó a Manabí por el terremoto, ocurrido el 16 de abril del 2016. Su preparación la llevó no solo a ser un apoyo fundamental para el grupo de Fuerza de Tarea, sino además vivir la experiencia de salvar a una mujer con sus dos hijos. Aquella vivencia la marcó y ha forjado aún más su pasión por ayudar a quien más lo necesite.

Nuestra bombera voluntaria, embajadora de las mujeres aguerridas con las que cuenta el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, permanecerá al menos 7 días en México, con la esperanza de buscar y rescatar vidas.

Redacción

Periodismo e investigación

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