ROMA.- La reina Isabel II , líder de la Iglesia Anglicana, llegó esta mañana a Roma con una intensa agenda. Apenas arribó, se dirigió al Palacio Quirinale, donde fue recibida por el presidente italiano, Giorgio Napolitano, y luego se encontró durante media hora con el papa Franciscoen el Vaticano, un día después del 32 aniversario del comienzo de la guerra de Malvinas .

La reina, de 87 años, y su esposo, el duque de Edimburgo, de 92, llegaron al aeropuerto militar romano de Ciampino a las 12.35 (7.35 en la Argentina), tras lo cual se dirigió a la sede de la Presidencia de la República italiana para mantener un almuerzo con Napolitano, de 88 años, y al que asistieron sólo diez personas.

Después de ese encuentro, Isabel II y su consorte acudieron al Vaticano, donde los esperaba el papa Francisco para una audiencia que ha sido calificada de «informal» por fuentes vaticanas.

La reina llegó unos veinte minutos tarde, dado que su encuentro con Napolitano se extendió más de lo previsto. La reunión duró alrededor de media hora y tuvo lugar en un estudio privado situado cerca del aula Pablo XVI, donde se celebran las audiencias de grandes grupos, y no en la Biblioteca del palacio apostólico, donde suele recibir a los jefes de Estado y de Gobierno.

Según trascendió, la reina -que llegó vestida de lila- y el papa Francisco hablaron en privado durante 17 minutos.

Antes, el pontífice le entregó a la soberana un regalo para su primer bisnieto, Jorge, hijo del príncipe Guillermo y Kate Middleton: una cruz de plata sobre una base de la piedra Lapislázuli. Además, a Isabel II le entregó un antiguo pergamino de mayo de 1679 con un mensaje «Urbi et Orbi» del cardenal Cesare Facchinetti.

La Reina, por su parte, le regaló a Francisco una canasta con miel, jugos, carne e incluso whisky.

 

 
Isabel y Felipe le regalaron una canasta a Francisco. Foto: Reuters 

Por Redacción

Periodismo e investigación

Deja un comentario