30 de noviembre de 2020

Periodismo Ecuador

Noticias del Ecuador y el mundo

CAMBIOS EN EL GABINETE, UN CÍRCULO VICIOSO

Durante la presidencia de Rafael Correa son innumerables los cambios realizados en su equipo de trabajo, esto es un fenómeno prácticamente normal en todos los Gobiernos del mundo, ya que buscan mejorar cada día su equipo, sin embargo la incoherencia en Ecuador es que no existe tal cambio, sino un reciclaje.

Es así que el ministro de turismo pasa a ser de economía, el de economía a una secretaría, y si alguien se quedó sin ministerio se crea uno (por ejemplo del Buen Vivir). Esta constante rotación del mismo círculo sin duda alguna está pasando factura al Presidente Correa.

En las últimas elecciones el malestar, cansancio, hastío e incluso odio a la campaña y a los políticos fue evidente entre los ciudadanos, en especial en Quito donde la campaña electoral paso de ser una fiesta democrática a una avalancha mediática en tv, radio, prensa, redes sociales, espacio público e incluso donde nunca debieron invadir, las casas. Es evidente que esta avalancha llevo  a Alianza País a perder las elecciones en las ciudades más importantes del país.

La famosa carta de Correa que llegó a absolutamente todas las casas de los Quiteños fue el detonante que marcó sin duda la tendencia en la elección, pues más allá de lo que pensó el equipo de comunicación del Gobierno, la carta tuvo un efecto rebote que acabo con la candidatura de Barrera. Y cuando todos creímos que todo terminó, llegó una segunda carta, esta vez del ex vicepresidente Moreno, quien goza de una alta popularidad, pero que marco aún más la tendencia negativa de Barrera.

La intromisión en el espacio que consideramos privado, es algo que molestó a todos, y no bastó con las cartas, se inició una campaña de llamadas falsas a las casas, donde una voz fingida de aparantemente Rodas y altas hora de la madrugada fueron las causas de la debacle de las candidaturas de AP.

El cambio del Gabinete anunciado por el Presidente, y que se haría efectivo después del feriado de carnaval, no tendrá mayores sorpresas e incluso me atrevería a pensar que el mismo Barrera pasaría a un ministerio o cargo público, que a mi criterio sería lo peor que podría hacer Correa. Es aquí donde salta la pregunta, si Barrera no fue reelegido para un cargo público por los ciudadanos, ¿Por qué debería continuar en otro cargo dado por el Presidente?

Si es correcto o no, no está en debate, pero desde la parte lógica y ética, el Presidente debería suponer que los ciudadanos no lo consideran competente para un cargo público, más allá de todas las virtudes que con su preparación o como persona podría tener, como dice el adagio popular, “La voz del Pueblo es la voz de Dios”.

David Lema B.

Deja un comentario

Copyright © Periodismo Ecuador Newsphere por AF themes.