MilitaresSeis miembros de la Policía Nacional y 35 Infantes de Marina del Batallón 11 de San Lorenzo buscan rastros de 5 presuntos guerrilleros colombianos que el pasado sábado atacaron una unidad de Policía Comunitaria ubicada en el sector de Palma Real, en Esmeraldas.

Esta acción fue para lograr la liberación del colombiano Nilson Antonio A.G., quien permanecía detenido en la unidad.

Según se conoció, Antonio A., presunto insurgente detenido por la Policía portaba un arma marca Taurus y 9 proyectiles.

El atentado a la Unidad se produjo luego de que los policías que hacían guardia esa noche detuvieran al supuesto insurgente, quien de acuerdo con un informe preliminar de la Policía sería trasladado a San Lorenzo para juzgarlo por aparente tenencia ilegal de armas. Minutos después de la detención, un grupo de personas habría llegado al lugar armadas con granadas para exigir la liberación del detenido

Aunque los artefactos explosivos no se activaron, la alarma en el sector fue aprovechada por los atacantes para rescatar a Antonio A., y fugar hacia el lado colombiano por el sector de Candelilla.

El ataque a la unidad de vigilancia ecuatoriana se produce cuatro meses después de que un helicóptero Aeropolicial fuera agredido con disparos en la ribera colombiana del Río Mataje por presuntos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ambos hechos se dieron en el cantón San Lorenzo.

Si bien la ministra de Defensa, María Fernanda Espinoza se refirió a que este caso es de la Policía Nacional, el experto en seguridad Ricardo Camacho resaltó que la vulnerabilidad en la zona fronteriza, especialmente en Palma Real o Mataje (Emeraldas), hace «urgente» una mayor presencia del Estado y las Fuerzas Armadas (FF.AA).

Según Camacho, las grandes unidades, contingentes y cuarteles están ubicados en el Coca, Lago Agrio o San Miguel, pero en estos sectores hay ausencia de control.

«El Estado no está presente donde debe estar; en la zona del incidente solo hay un retén policial», dijo, al señalar, demás, que la unidad de Infantería de Marina asentada en Lago Agrio, y el escaso número de Policías (no abastecería), frente a un control de las FF.AA de Colombia a 15 kilómetros.

Insistió que las Fuerzas Armadas deberían tener mayor presencia y reforzar la zona de San Lorenzo «que está completamente abandonada». “Allí no hay una estructura de defensa del Estado”.

Por Redacción

Periodismo e investigación

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