Plaza GrandeSentada en la Plaza Grande de Quito con su mirada fija al Palacio de Carondelet, encontramos a Rosa Moya de 58 años, recuerdos de su juventud vienen a su mente, una sonrisa leve muestra su rostro.

Mientras camina por las calles del Centro Histórico de Quito, decide ingresar a la Iglesia de la  Catedral, y de rodillas pide a Dios que su enfermedad no regrese “nunca más”. Ella hace dos años fue intervenida quirúrgicamente, pues se le diagnosticó cáncer ovárico.

“Pase un año entre doctores y agujas”, asegura Rosa mientras derrama una lágrima que recorre por su mejilla izquierda. Su mira que demuestra agradecimiento a “Dios por los favores recibidos”. Se levanta y sale de la iglesia rumbo a su trabajo. Rosa desde hace seis meses decidió contar su historia y prestar su mano a quien padezca cáncer; al llegar a la Fundación Amigos contra El Cáncer al sur de la capital, su lágrimas se transforman en sonrisas e inicia su jornada laboral dando una charla a 22 mujeres a quienes se les ha diagnosticado este tipo de cáncer.

“No solo eres tú,  somos miles las mujeres que padecemos de este cáncer”, dice Rosa a una las señoras que acuden semanalmente a escucharla. En los Estados Unidos, más de 25.000 mujeres fueron diagnosticadas con cáncer ovárico en 1999, “lo importante es que vamos a salir a delante “, asegura Rosa a sus compañeras.

imagen-ovarioEl cáncer de ovario (carcinoma de ovario) se desarrolla sobre todo en las mujeres de entre 50 y 70 años; globalmente, alrededor de 1 de cada 7 mujeres desarrolla esta enfermedad. Es el tercer cáncer más frecuente del aparato reproductor femenino, sin embargo mueren más mujeres de cáncer de ovario que de cualquier otro que afecte al aparato reproductor.

Según el Especialista Raúl Mayorga, los ovarios incluyen varios tipos de células, cada una de las cuales puede transformarse en una clase distinta de cáncer. “Se han identificado al menos 10 clases diferentes de cánceres ováricos, por lo que el tratamiento y las perspectivas de recuperación difieren según el tipo específico”, asegura Mayorga.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es la principal causa de muerte a escala mundial. Se le atribuyen 7,6 millones de defunciones (aproximadamente el 13% del total) ocurridas en todo el mundo en 2008.

Datos del Ministerio de Salud Pública del Ecuador demuestran que el 40% de los pacientes con cáncer pertenecen al ovárico, cifra que preocupa a las autoridades según lo detalla un informe de la institución.

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Síntomas que presenta la enfermedad

Los síntomas son diversos y dependen de cada organismo, pero entre los más comunes están un ligero malestar en la parte inferior del abdomen, similar a una indigestión; la hemorragia uterina no es frecuente. El hecho de que una paciente posmenopáusica tenga ovarios de mayor tamaño puede ser un signo precoz de cáncer, a pesar de que su crecimiento también puede deberse a quistes, a masas no cancerosas y a otros trastornos.

Para el ginecólogo Alberto Molina un síntoma importante es el aparecimiento de un líquido en el abdomen y “éste puede hincharse, debido a ello o al aumento de tamaño del ovario. En esta fase, la mujer puede tener dolor en la pelvis, anemia y pérdida de peso. En algún caso excepcional, el cáncer de ovario secreta hormonas que producen un crecimiento excesivo del revestimiento interno uterino, un aumento en el tamaño de las mamas o un mayor desarrollo del vello”, asegura.

 

Posibles Causas

El cáncer ovárico por lo general no muestra ninguna señal obvia o síntomas hasta que está avanzado su desarrollo. Las señales y síntomas de cáncer ovárico pueden incluir:

  • Incomodidad abdominal general o dolor (gases, indigestión, presión, hinchazón, inflamación, calambres).
  • Náuseas, diarrea, estreñimiento, o el orinar frecuente.
  • Pérdida de apetito.
  • Sensación de llenura aun después de una comida ligera.
  • Ganancia o pérdida de peso sin justa causa.
  • Sangrando anormal de la vagina.

Estos síntomas pueden ser ocasionados por el cáncer ovárico o por otros trastornos menos serios. Es importante consultar con su médico sobre cualquiera de estos síntomas.

 

Cómo se combate la enfermedad

Según el Doctor Alberto Molina, en la actualidad se usan diferentes tratamientos y combinaciones de tratamientos para tratar el cáncer ovárico. El tratamiento para una paciente depende de varios factores, incluso la etapa del cáncer, su edad y salud general.

La cirugía es el tratamiento para la mayoría de las mujeres diagnosticadas con cáncer ovárico. Por lo general, los ovarios, el cuello del útero, el útero, y las trompas de Falopio son extraídos mediante una operación llamada una histerectomía con salpingooforectomía bilateral (extirpación quirúrgica de ambas trompas de Falopio y los ovarios).

La quimioterapia es el uso de drogas anticancerosas para matar las células cancerosas del cuerpo. La mayoría de las drogas para tratar el cáncer ovárico se dan por inyección en una vena (intravenoso o IV). También pueden darse las drogas de la quimioterapia directamente en el abdomen (intraperitoneal o IP) mediante un catéter, un tubo delgado que se coloca por el tiempo que dure el tratamiento.

Radiación, también conocida como radioterapia, involucra el uso de rayos de alto energía para matar las células de cáncer. La terapia de radiación afecta las células de cáncer sólo en el área tratada. La radiación puede venir de una máquina (radiación externa) o de un líquido radiactivo puesto directamente en el abdomen a través de un catéter (radiación intraperitoneal).

 

Países de la Región también sufren de altos índices de cáncer

Nueve mujeres mueren cada día en Colombia, víctimas del cáncer de cuello uterino ocasionado por el virus del papiloma humano, según cifras oficiales.

Para enfrentar ese índice, calificado por especialistas de alarmante, se puso en marcha un programa de vacunación gratuita para niñas de nueve años, en quienes esa medida preventiva tiene 100 por ciento de eficacia, de acuerdo con criterios científicos.

Según estadísticas de la OMS aproximadamente 30 mil mujeres mueren en la Región por esta causa, tercera en los índices de mortalidad.

Mascotas ayudan a la detección temprana

secondaryImage_804Los investigadores intentan desarrollar un sistema para diagnosticar el cáncer de ovario y esperan que el olfato de los canes les permita hacerlo.

Un sistema de detección incipiente que combina el sentido del olfato, los análisis químicos y la tecnología moderna podría mejorar el índice de supervivencia en las pacientes afectadas por ese mal, particularmente mortífero porque con frecuencia no es diagnosticado hasta un estado avanzado.

Mediante el uso de muestras de sangre y tejidos donadas por las pacientes, el Centro de Perros Trabajadores de la Universidad de Pensilvania ha comenzado a entrenar a tres canes para que olfateen las emanaciones características que indican la presencia del cáncer de ovario.

Si los animales pueden aislar la emanación característica, los científicos del cercano Centro Sensorial Químico Monell trabajarán para crear un sensor electrónico que identifique el mismo olor.

Por Redacción

Periodismo e investigación

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