Cardenales en segundo día de cónclave tratan de consensuar el nombre del nuevo papa

fumarola1Una espesa columna de humo negro salió este miércoles a las 10:40 GMT (05:40 hora de Ecuador) de la chimenea de la Capilla Sixtina en el Vaticano, indicando por segunda vez al mundo que los cardenales reunidos en cónclave no habían elegido todavía a un nuevo papa.

Los 115 cardenales electores llevaron a cabo dos votaciones inconclusas durante la mañana, y volverán a reunirse por la tarde para dos rondas más, tras las cuales se espera otra fumata.

La Plaza de San Pedro ha amanecido este miércoles con numerosos fieles que desafiando el mal tiempo en Roma esperaban el resultado de la segunda fumata de este cónclave en que se elegirá al sucesor de Benedicto XVI.

Los más de cien cardenales de todo el mundo iniciaron este miércoles su segundo día de cónclave con la celebración de una misa. La reunión a puerta cerrada en la Capilla Sixtina trata de consensuar el nombre del nuevo papa que guiará la Iglesia Católica.

Después del humo negro de la primera jornada del martes, los 115 cardenales electores volvían este miércoles a la Capilla Sixtina, decorada con los frescos de Miguel Ángel, donde tienen previsto celebrar dos votaciones por la mañana y dos por la tarde.

Si una de ellas fuera blanca, significaría que hay un papa electo: uno de los 115 purpurados reunidos en la capilla más famosa del Palacio Apostólico, adornada por obras que incluyen el famoso fresco de ‘La creación de Adán’, de Miguel Ángel.

Decenas de curiosos y fieles rezando se congregaron desde primera hora en la Plaza de San Pedro del Vaticano a pesar de la fuerte lluvia que ha caído sobre Roma estos días.

La renuncia de Benedicto XVI, la primera de un papa en 600 años, parece haber sacudido los cimientos de la Iglesia y no parece existir un consenso claro entre los cardenales sobre si el futuro pontífice debe ser un gestor que ponga orden en el Vaticano o un pastor carismático capaz de inspirar a los fieles en tiempos de crisis.

Durante más de una semana, las congregaciones de cardenales evaluaron a puerta cerrada la situación de la Iglesia con el objetivo de hacerse una idea bien formada del perfil que necesita el nuevo papa, pero los debates terminaron entre dudas y cuestiones sin resolver.

Las finanzas de la Santa Sede, en particular de la banca vaticana, han quedado en entredicho por supuestas acusaciones de corrupción.

Este asunto, unido al famoso caso Vatileaks, el informe redactado por tres cardenales sobre la filtración de documentos confidenciales de Benedicto XVI, ha marcado las reuniones previas al cónclave.

Redacción

Periodismo e investigación

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