Camilo Samán deudor de la banca cerrada

Cuando tomó el mando de la Gobernación del Guayas con el actual Gobierno, el 16 de enero del 2007, Juan Camilo Samán Salem aún enfrentaba un juicio de coactiva con Filanbanco S.A. en Liquidación y otras deudas con el Banco Central (BCE) que le impedían acceder a un cargo público.

Poco antes de iniciar el Gobierno se había puesto al día en el pago de su Impuesto a la Renta de los últimos tres años tributando solo hasta el 2005, año en el que declaró cero dólares.

Cuando pasó a comandar la Corporación Financiera Nacional (CFN), en mayo del 2008, según su propia declaración juramentada, su patrimonio personal era negativo.

Ahora, Camilo Samán es el hombre que maneja la mayor cartera de la banca pública de desarrollo del Ecuador: al cierre del 2011, los préstamos que la CFN ha otorgado superan los mil millones de dólares, tiene a su cargo el Banco del Pacífico y es parte del fideicomiso que maneja los bienes incautados a los expropietarios de Filanbanco.

En el 2011 pagó $ 16.146,87 de impuestos y ya no registra deuda alguna. Su fortaleza dentro del Gobierno se ha reflejado en que no forma parte de los llamados “ministros reciclados”.

Amigo personal del presidente Rafael Correa desde las aulas de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Samán Salem (48 años) lo ha acompañado en la lid política casi desde el inicio de la campaña, hacia abril del 2006. En la Facultad de Economía formaron el grupo universitario Alianza, junto a María Elsa Viteri, Martha Roldós, Alexandra Granda, Fausto Ortiz, Vicente Wong y Édgar Sánchez, todos estudiantes de excelencia académica.

Sobre esa época, Martha Roldós recordó que Samán “siempre fue soporte de Rafael, nunca fue líder y tampoco era de los que se agarraba broncas”. Para la exministra María Elsa Viteri, Samán pertenecía a una tendencia más tradicional desde el punto de vista político. En Alianza siempre se buscaban consensos, señaló.

Bachiller del colegio Alemán, graduado de ingeniero comercial en la Universidad Católica, miembro del directorio de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas a fines de los años noventa, Samán Salem ha procurado un bajo perfil.

Muchos de quienes lo conocen lo calificaron como “buena gente y muy tranquilo”. “No le gustaba pelearse con la gente y cuida su imagen personal”, dijo una persona que ha trabajado con él y pidió mantener su nombre en reserva.

Como funcionario público ha iniciado juicios penales por injurias. El primero fue en el 2009 contra Emilio Palacio, entonces editorialista de este Diario, por un artículo de opinión de su autoría, que se cerró con un desistimiento en segunda instancia a mediados del 2010. Meses antes había fallecido su padre, Juan Samán Abud, cónsul de Siria, quien según sus propias palabras le había insistido en que perdonara al periodista.

Y el segundo, contra el asambleísta Enrique Herrería (antes Madera de Guerrero), pero el pleno de la Asamblea Nacional no dio paso a que se le levantara la inmunidad parlamentaria y el proceso está ahora en apelación ante la Corte Constitucional.

“Ese no es el Camilo Samán que conocí”, repiten algunos de los entrevistados, quienes prefieren no ser mencionados.

Su abogado ha sido Gutemberg Vera, el mismo que patrocinó el juicio de Correa contra EL UNIVERSO.

Cuando este Diario le pidió una entrevista para hablar sobre la demanda contra Herrería, así como sobre su situación patrimonial cuando ingresó al Gobierno y sobre el juicio de coactiva de Filanbanco, el presidente de la CFN respondió con una carta señalando que su abogado daría la entrevista, “ya que la información solicitada es de orden legal y es de dominio de mis abogados”. La misiva fue con copia al mismo Vera y a Fernando Alvarado, secretario de Comunicación. Pero Vera tampoco atendió el pedido de entrevista.

Atrás ha quedado la imagen del hombre alto, que manejaba un Peugeot 306 azul eléctrico y que se entregó a fondo a la política llegando a ser el tesorero de la primera campaña presidencial de Correa y luego gobernador del Guayas. El hombre de Correa en Guayas, una provincia en la que su contendor Álvaro Noboa le había sacado 16 puntos de diferencia en la segunda vuelta del 26 de noviembre del 2006.

Por ser tesorero de la campaña, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) lo destituyó de la Gobernación en agosto del 2007 y multó a Alianza PAIS con unos $ 965.843,06 por exceso de gasto en la segunda vuelta. Su destitución fue suspendida el 4 de septiembre y el tema se saldó definitivamente en mayo del 2008, cuando el TSE redujo la multa a $ 44.652,60.

La Gobernación no le era extraña y más bien consideraba ese cargo como una “tradición en la familia”, pues lo han ejercido su tío Miguel Salem Dibo, designado en el 1996 por el entonces presidente Abdalá Bucaram, y su primo Roberto Hanze Salem, durante el gobierno de Gustavo Noboa. Con Hanze fue secretario general de esa dependencia entre octubre del 2001 y enero del 2003.

En este Gobierno, Samán también presidió el directorio de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), cuyo director ejecutivo fue Ricardo Antón, y fue miembro del directorio de Pacifictel. Una investigación de este Diario, de abril del 2008, reveló que su sueldo superaba al de Correa, pues cumplía doble función: gobernador del Guayas y miembro del directorio de Pacifictel. Ambas cosas eran ilegales. Además, como presidente de la CTG recibía dietas y se le asignaba un carro.

Correa le pidió que iniciara un juicio contra el periódico. Samán no lo hizo pero sí acusó a EL UNIVERSO de estar vinculado a las mafias de Pacifictel.

Después Samán dijo: “Vengo de una familia honorable. Si fuera por dinero, ya estuviera trabajando en mi empresa, que mucho más dinero me diera”.

El Universo

Redacción

Periodismo e investigación

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