Más de 22 mil dólares habría perdido el IESS en medicamentos caducados

Medicinas caducadas desde el 2003 hasta 2007 fue el resultado que dejó un control de inventario que se realizó en el Centro Ambulatorio del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), desde el año 2006 hasta 2008 en el área de Farmacia.

Según un informe de fármacos presentado el 22 de agosto de 2008 existe un listado de medicamentos vencidos, los que suman una pérdida de 22 mil 757 dólares con 26 centavos; lo que según un oficio emitido el 10 de septiembre del mismo año representa perjuicio económico a la institución, por lo que se solicita dar continuidad al proceso de ‘reposición de bienes o restitución de su valor’, esto, de acuerdo a lo establecido en el artículo 92 del Reglamento Sustitutivo-Manejo y Administración de Bienes del Sector Público (Loafyc).

Entre el listado constan 198 nombres de fármacos, que en mayor cuantía están representados por medicamentos como Aciclovir de 200MG con 5.519 unidades caducadas, 1.232 tabletas de Estradiol Valerato, además de 1.066 tabletas de Tetraciclina 500 MG y 1.970 unidades de Ticlopidina 250 MG.

En el mismo inventario nueve medicamentos no tienen registrada la fecha de caducidad; tal es el caso de Acetaminofen, Amoxicilina de 500MG, Ampicilina de 500 MG, Ampicilina 500 MG entre otros.

Proceso

Este trabajo empezó desde el 25 de diciembre de 2005 cuando el Jefe de Financiero solicitó un informe de saldos a la persona encargada del Área de Farmacia.

Mediante un oficio emitido por el Financiero, el 3 de febrero de 2006 se comunicó al director de la casa de salud, de ese entonces, Manuel Aguilar, que no se pudo realizar la toma física de saldo en inventarios de dicha área.

Ante el pedido, el 22 del mismo mes la encargada de esta área, Yésika Cisneros entregó dichos saldos con 45 días de atraso, el que no contenía valores.

Ante la falta de colaboración por parte de la encargada de Farmacia para la realización del trabajo de inventario, el 5 de abril se solicitó el reemplazo urgente del personal de esta dependencia, bajo las razones de ‘negligencia e irresponsabilidad en la administración’.

Como parte del proceso de inventario y control, el 28 de abril se culminó con el proceso de Contaje Físico, en cuyo informe se citaron varias novedades como: que las recetas no tienen historia clínica ni fecha, y que en gran parte de estas constan cantidades superiores a los parámetros establecidos dentro de lo normal, mientras que en otras no existe firmas de autorización por parte de los galenos.

Como anexo se presenta un inventario de medicamentos, entre los que constan 1.813 unidades caducadas y 62 en mal estado.

Como parte de las novedades en los informes posteriores se registraron varias anomalías como el sobre stock de productos, uno de ellos es Aristopirin el que debe ser adquirido 11.000 tabletas al año y existían 39.200 tabletas existentes y las cuales caducarían en mayo de 2007, a ello se sumó la falta de control en cuanto a las fechas de caducidad.

Todos los pedidos extendidos hacia Aguilar por parte del Director Financiero se solicitaba que se tomen los correctivos, para evitar problemas. Y es así que en julio de 2008 se presenta un oficio en el que constan las inconsistencias en las áreas de bodega y farmacia del Centro Ambulatorio, por lo que se citó un perjuicio económico grave.

La misma fecha se presenta otro comunicado por parte de Patricio Pérez, nuevo encargado de Farmacia, quien presentó un listado de 5.070 unidades de 43 medicamentos, los que pertenecían a años anteriores y aún se encontraban en conteo.

Cinco días posteriores se presentó un nuevo listado de 5.076 unidades de 53 productos, en el que quedaron pendientes productos de años anteriores que no contaban con nombre, ni registro.

El 21 de julio de 2008 consta otra nómina de medicamentos por caducar, que en total sumaban un total de 11.802 unidades. Este número incrementó cuando por medio de un informe del 31 de julio de 2008 se dejó constancia de la existencia de más fármacos caducados como 1.080 cápsulas de Cloranfenicol de 500 MG, que vencieron en febrero del mismo año.

El 6 de agosto se detectó que de un listado de 198 productos, 70 no registraban el nombre del laboratorio del que fueron adquiridos.

Acciones

Cinco días después se emprenden acciones de control interno en las que se establece responsabilidades por perjuicio económico, en contra de Yésika Cisnero, auxiliar de farmacia, y otros cuatro funcionarios más.

En entrevista con Diario La Hora, Aguilar manifestó que en ese entonces se procedió a contactarse con las empresas farmacéuticas para proceder a la devolución de ciertos productos.

“No fue una pérdida, pues la mayor cantidad de los productos fueron devueltos a las casas comerciales”, manifestó el galeno, quien agregó que a Cisneros se le estableció las responsabilidades económicas por dichos rubros.

Además, indicó que la información de que fueron 22 mil 757 dólares con 26 centavos en pérdida es errónea, pues la responsabilidad que tuvo que pagar Cisneros ascendió a los 500 dólares y el resto se repuso.

Por su parte Carlos Carrión, actual director del Centro Ambulatorio, manifestó que desconoce de este tipo de anomalías que se registraron durante la anterior administración, e indicó que le parece una forma de desprestigio a la institución.

Desacatamiento

Ante los resultados arrojados en los controles Aguilar emitió un oficio a Cisneros en el que se le informaba por incumplimiento por disposiciones, por lo que se pide una acta de entrega-recepción del área de Farmacia.

Además, de la intervención de una Auditoría Interna, por medicinas caducadas. La Hora

Redacción

Periodismo e investigación

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