Para los investigadores, podría haber sido un accidente la muerte del funcionario argentino

Manejan la hipótesis de una muerte por asfixia como resultado de un “juego sexual”

“Suicidio o accidente fatal”. Esas fueron las hipótesis iniciales de la Justicia uruguaya sobre la muerte del subsecretario de Comercio Exterior, Iván Heyn. Pero en las últimas horas, dijeron ayer fuentes judiciales a Clarín, parece haber cobrado fuerza la segunda opción, lo cual implicaría que el joven economista y funcionario no habría tenido intención de quitarse la vida.

El sitio de noticias espectador.com publicó ayer precisiones del vocero de la Suprema Corte de Justicia, Raúl Oxandabarat, sobre las dos líneas de investigación judicial: “Se trabaja con las hipótesis de, o la autoeliminación, o la realización de una actividad, no especificada, no orientada a quitarse la vida, pero que termina en desgracia.

Ambas hipótesis descartan la actividad de segundas personas”.

El juez Homero Da Costa espera por lo pronto el resultado de más pericias. Lo que sí se da como certeza después de la autopsia practicada el martes, pocas horas después de hallarse el cuerpo, es que Heyn sufrió “muerte por ahorcamiento” y que no se hubo “ningún signo de violencia”. Así lo resumió el jefe de Relaciones Públicas y vocero de la Jefatura de Montevideo de la Policía Nacional, comisario Juan Carlos Rondán, quien recibió ayer a Clarín en su oficina a pasos de la céntrica avenida 18 de Julio.

Los investigadores también están convencidos de que no hubo otra persona en la habitación de Heyn en el hotel Radisson. Aunque se creyó que las cámaras de seguridad del hotel servirían para echar luz, no será así. El hotel tiene 25 pisos y cuenta con más de 170 cámaras. En cada piso con habitaciones hay al menos 5. Pero estas no graban las imágenes, como ocurre en otros espacios de mayor circulación del hotel.

Para tratar de establecer entradas y salidas a la habitación 1062 donde murió Heyn, el hotel entregó las tarjetas magnéticas que se usaron para que sean peritadas.

Las circunstancias de la muerte de Heyn, un joven exitoso con llegada a la Presidenta, ocurrida en uno de los hoteles más caros de la ciudad y en el marco del gran escenario de la apertura de una cumbre de mandatarios de la región, sigue siendo aquí motivo de conversación de la gente, y de toda clase de conjeturas.

Pero la prensa nacional uruguaya ya se ha hizo eco de la línea de investigación que ha crecido en ámbitos judiciales: “Barajan hipótesis de juego sexual como causa de muerte de funcionario argentino”, tituló en su portal de Internet el diario El País. “Se refuerza la hipótesis de juego sexual en caso Heyn”, señaló también la página digital de El Observador. Ambos refieren a una práctica sexual –de altísimo riesgo–, que consiste en provocar la propia asfixia –o de la pareja– para supuestamente incrementar el placer sexual.

Sobre cómo se hallaba Heyn en el último tiempo los testimonios son contradictorios. Algunos afirman que no pasaba por su mejor momento. Pero un funcionario que lo trató de cerca aseguró ayer que días atrás conversó con él y estaba “lleno de proyectos”.

La Justicia uruguaya imprimió velocidad al trámite de la autopsia y entregó el martes por la noche el cuerpo, que enseguida fue llevado a Buenos Aires en avión. Esto permitió que ayer los restos de Heyn pudieran ser velados.

Pero mientras en Buenos Aires lo despedían su familia, amigos y compñaeros, y la presidenta Cristina Kirchner le rendía homenaje al recordarlo en un discurso que fue transmitido por cadena nacional, aquí las pericias continuaban.

Además del estudio de las tarjetas magnéticas, el juez Da Costa espera los resultados de los estudios de fluidos, el análisis “toxicológico” que marca el protocolo en estos casos.

Y la policía técnica se llevó de la habitación dos celulares y una notebook que pertenecían a Heyn para tratar de reconstruir los llamados y comunicaciones que tuvo en sus últimas horas.

El Clarin

 

Redacción

Periodismo e investigación

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