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Cables de Wikileaks demuestran que Chevron buscó el apoyo del Gobierno de los EEUU para obstruir a la justicia ecuatoriana

Chevron intentó asegurar el apoyo de la Embajada de los EE.UU en el Ecuador para obstruir el juicio ambiental ecuatoriano en el cual la gigante petrolera es condena por haber contaminado la Amazonía ecuatoriana con miles de millones de dólares de galones de desechos tóxicos producto de la extracción del petróleo, según la comision de afectado de Texaco.

Esto es lo que publican los afectados: Buscando “aliados”, intentaba evitar ser juzgada y evadir la cancelación de los 18 mil 200 millones de dólares que fue lo que fijó la corte de Sucumbíos, eso de acuerdo con una serie de cables escritos por funcionarios del Gobierno estadounidense difundidos por Wikileaks.“Los cables diplomáticos revelan que la relación entre Chevron y funcionarios de la Embajada de los EE.UU. era tan estrecha, que los abogados de la petrolera discutían detalles de su estrategia legal con los embajadores antes de que éstas fueran aplicadas en las cortes”, afirmó Luis Yanza, Gerente de la Asamblea de Afectados por Texaco.

Pese a los intentos de la petrolera por sabotear este litigio el 14 de febrero pasado la Corte de Sucumbíos condenó a Chevron a pagar 18 mil 200 millones

 de dólares, eso porque las pruebas fueron contundentes y pudieron más que las estrategias de la petrolera.

“Los cables diplomáticos revelan un escandaloso nivel de abuso por parte de los abogados de Chevron para frenar las acciones de los defensores de las víctimas de la contaminación y para llegar a asfixiarlos a tal punto de dejarlos sin capacidad de respuesta. Claro, estos cables también plantean la pregunta ¿los diplomáticos estadounidenses cedieron ante las peticiones de la petroelra?”, dijo Pablo Fajardo, abogado de los 30 mil afectados de la Amazonía. 

El juicio contra Chevron en el Ecuador inicia en el 2003 en la ciudad de Nueva Loja (Lago Agrio), habiendo concluido su primera instancia con una sentencia dictada en febrero de este año, la cual está siendo apelada por ambas partes.  El juicio fue sustanciado en el Ecuador a pedido la misma Chevron, luego de que la compañía llenara de halagos a la judicatura ecuatoriana.

LAS ACCIONES

Tanto en el marco del juicio local como en las múltiples acciones que ha presentado en los EE.UU para obstaculizar la ejecución de un eventual fallo procedente de dicho proceso, Chevron ha señalado las reuniones mantenidas entre los demandantes ecuatorianos y los representantes del Gobierno como una “conspiración criminal”, aún y cuando Chevron se reunió en repetidas ocasiones con numerosos funcionarios gubernamentales ecuatorianos, ejerciendo presión para desestimar el juicio.  En los EE.UU, Chevron hizo cabildeo en el Congreso de dicho país para que obligue al Ecuador a dejar sin efecto la demanda ambiental, amenazándolo con sanciones comerciales. 

Los cables de Wikileaks revelan que Chevron no escatimó esfuerzos en su cruzada por sabotear el juicio, el cual constituye la única esperanza para las comunidades afectadas de conseguir una remediación después de décadas de tácticas dilatorias de la gigante petrolera.∙         Uno de los cables escrito por la Embajadora Linda Jewell en abril del 2008, revela lo siguiente:∙         Chevron convenció a Jewell para que intercediera a favor de dos empleados de Chevron que se enfrentaban a una investigación penal por haber certificado en 1998 una remediación fraudulenta de pozos y estaciones petroleras a cambio de una liberación de responsabilidad por parte del gobierno ecuatoriano.  Jewell manifestó que la embajada “considerará cómo puede ayudar a Chevron a resolver” el caso, y dijo haber contactado un ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia del Ecuador como parte de dicha estrategia.  Las acusaciones contra los empleados de Chevron, Ricardo Reis Veiga y Rodrigo Pérez Pallares, fueron desestimadas debido a un intrascendente detalle técnico aún y cuando existía sólida prueba de su fraude. 

Chevron alertó  a funcionarios de la Embajada de los EE.UU de que durante el desarrollo del juicio se había ofrecido a establecer programas en la Amazonía  “a cambio de obtener apoyo del Gobierno ecuatoriano para poner fin al juicio”.  Chevron intentó consistente y repetidamente aislar a los demandantes, y lograr un acuerdo sobre el juicio directamente con el gobierno del Ecuador, aún y cuando las leyes ecuatorianas prohíben a los funcionarios gubernamentales interferir en demandas privadas. 

En agosto del 2009, el abogado de Chevron Ricardo Reis Veiga telefoneó al entonces embajador para avisarle de que la compañía estaba por divulgar videograbaciones secretas filmadas por el contratista de Chevron, Diego Borja, las cuales según la petrolera implicaban al juez en un soborno.  Esta jugada se tornó en contra de Chevron cuando Borja luego admitió que la petroelra le pagó por su trabajo de tenderle trampas al juez, y que los videos no mostraban soborno alguno. 

Los cables también sugieren que altos ejecutivos de Chevron falsearon los hechos del juicio de Nueva Loja al presentárselos a funcionarios de la Embajada.  En un cable de septiembre del 2009 de la embajadora Heather Hodges, se señala que Chevron afirmó no haber intervenido en los videos de Borja, cuando en realidad Borja trabajó para petrolera y había tenido reuniones con abogados de Chevron en los EE.UU acerca de la trampa a ser tendida al juez ecuatoriano. 

 La Embajadora Jewell parecía haber adoptado íntegramente la posición de Chevron sobre el ampliamente disputado proceso legal.  Escribió que Chevron no es responsable por la contaminación debido a una liberación de responsabilidad, cuando ese mismo punto fue litigado ante la Corte local.  Eventualmente, Chevron perdió en esa argumentación.Principio del formulario
                                      

   En otro cable escrito en marzo del 2006, el funcionario de la Embajada   norteamerica  Jefferson Brown afirma que el ejecutivo de Chevron Jaime Varela les dijo a altos funcionarios de la Embajada que “Chevron no tenía ninguna queja con el juez” ni con la “sustanciación del proceso” de Nueva Loja.  Chevron luego afirmó ante varias cortes de los EE.UU que el sistema judicial ecuatoriano, en ese momento era injusto contradiciendo así las declaraciones privadas hechas en la Embajada. ∙   Durante los nueve años de litigación en Ecuador, Chevron también presentó recusaciones en contra de todos los jueces que presidieron sobre el caso, amenazándolos con cárcel si no resolvían el litigio a favor de Chevron.  Asimismo, la compañía contrató publicidad en la prensa local criticando a los funcionarios judiciales y a los abogados de los demandantes.  “Dos abogados de Chevron fueron sancionados por presentar pedidos improcedentes y maliciosos, incluyendo una ocasión en que presentaron 18 escritos en un período de 30 minutos en el 2010”, dijo Fajardo. ∙         Varela también le adelantó a Brown que Chevron estaba planeando presentar una demanda arbitral internacional contra el Gobierno del Ecuador, maniobra destinada a influir en el juicio de Nueva Loja, según el contenido de los cables.  Varela también les indicó que la compañía no divulgaría públicamente la demanda arbitral por miedo  a que los demandantes de Nueva Loja la utilicen en su contra. 
   Brown también escribió que funcionarios de la embajada  estaban “sorprendidos” por el hecho que Varela no pidió en una ocasión que el Gobierno de los EE.UU “interviniera en el caso” a favor de Chevron, como habían hecho regularmente otros representantes de la petrolera.  No obstante, Brown escribió que la embajada “continuará presentando el asunto [de Chevron] con el [Gobierno ecuatoriano] cuando discutamos otras disputas comerciales” pero también concluyó que los argumentos y excepciones de Chevron estaban “siendo tratadas con justicia en las cortes o en el arbitraje, y no requieren  de intervención directa [del Gobierno de los EE.UU] en este momento”.En múltiples ocasiones desde el 2006, Chevron ha intentado interferir con el juicio ambiental utilizando a sus especialistas en cabildeo en Washington para presionar a la administración de Bush y luego de Obama para que cancelen las preferencias arancelarias del Ecuador a manera de castigo por el proceso judicial, aún y cuando fue Chevron quien pidió que el proceso fuera sustanciado en este país.

 

“Nos parece extremadamente preocupante que funcionarios de la Embajada de EE.UU en el Ecuador hayan estado dispuestos a cumplir los designios de una compañía petrolera estadounidense que ha cometido crímenes ambientales que han sido el azote de las vidas de miles de ecuatorianos”, dijo Yanza.

 

“El Departamento de Estado de los EE.UU debería dejar claro que ningún funcionario de la embajada debe interferir con procesos judiciales privados presentados por ciudadanos locales contra corporaciones estadounidenses que incurren en abusos ambientales y de derechos humanos en sus países”, señaló Fajardo.

 

En años recientes Chevron vendió todos sus activos del Ecuador, forzando así a los demandantes a considerar una legítima ejecución de la sentencia a su favor en los países alrededor del mundo donde la gigante petrolera opera.  El lunes pasado, la Corte de Apelaciones del segundo Circuito de Nueva York

 levantó una medida cautelar que obstaculizaba parcialmente el inicio de las acciones de ejecución de la sentencia de Sucumbíos

 por lo que estas podrán ser libremente iniciadas una vez que los tribunales de apelación ecuatorianos emitan una sentencia definitiva.

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